El país sigue perdiendo empleos e inversiones

El país sigue perdiendo empleos e inversiones

El sector Textil y Confección ha exportado $16.9 millones menos, entre enero y abril de este año, que en el mismo período del 2016, lo que indica un claro retroceso.

Jul 06, 2017- 20:00

Las exportaciones en el sector textil y confección se han reducido en $16.9 millones en los primeros cuatro meses del año, así lo reportó este jueves la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex).

Entre enero y abril de este año las exportaciones del sector apenas llegaron a los $816.1 millones, es decir ni siquiera lograron alcanzar los $833.1 millones del año pasado, según manifestó Camtex, en la presentación de su informe.

Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la Cámara, asegura que para ellos la situación es preocupante, ya que si bien es cierto las empresas que ya tienen contrato, por ahora, con El Salvador no se están yendo, pero no hay nuevas inversiones en el país, en este rubro desde el 2009.

“No hay crecimiento y nuevas inversiones las están haciendo en otros países, no aquí, porque nos perciben como un país dónde no hay predictibilidad en las reglas del juego, hay legislaciones inconsultas, incrementos (de salario mínimo) se dan sin ninguna reflexión de cómo impacta en la competitividad”, recalcó Figueroa.

Según el informe presentado por Camtex, Guatemala registra un crecimiento de $6.4 millones, que equivale al 2.7% y Nicaragua un crecimiento de $5.2 millones, que equivale al 4.7%, un panorama positivo para estos países; sin embargo, El Salvador sigue con un rezago del -2 %.

Pérdida de empleos

En cuanto a los empleos, los números de la Cámara estiman un total de unos 3 mil empleos menos, entre enero y abril de este año.

Según los números del Seguro Salvadoreños del Seguro Social, la pérdida total en el sector privado suman 6,361 empleos; no obstante, según los mismos cálculos de Figueroa, estos números se quedan cortos para la realidad que enfrenta el país.

Uno de los señalamientos que hace la ejecutiva es que las cifras que registra el ISSS no son las mismas que maneja el sector privado, debido a que el Seguro Social creó un nuevo código para contabilizar a los empleados textiles, que no cuadra con los números de Camtex. “Es importante resaltar que esta categoría no existe en el catálogo oficial de Naciones Unidas”, dijo.

“Los empresarios no están colocando sus inversiones aquí porque no hay confianza, porque no saben si el otro año el salario mínimo será de $400, y el otro de $500, como lo viene anunciando constantemente la Ministra de Trabajo, ante esa amenaza ¿quién de los inversionistas hará sus contratos aquí? Ninguno”, enfatizó la directora ejecutiva de Camtex.

Figueroa recalcó que no se trata de no querer aumentar el salario a los trabajadores, ya que las empresas del sector son de las que más velan por los beneficios para ellos.

La representante de los textileros y de la confección asevera que lo más seguro que puede ocurrir con incrementos de ese tipo, como el recién impuesto en el Consejo Nacional del Salario Mínimo, y de la forma que fue aprobado lo único que provocará es que las empresas “se vayan”, dijo.

Actualmente el sector representa el 45% del empleo en la industria manufacturera, pero existe la posibilidad que el porcentaje caiga, si las empresas siguen percibiendo desconfianza.

Más competitividad

Ya anteriormente representantes del sector textil y confección habían comentado de que El Salvador no está avanzando en competitividad, y esto incluye trabas en las aduanas, se necesita una mayor facilitación del comercio y que el gobierno establezca reglas claras para los problemas más recurrentes, que no permiten ser ágiles en las exportaciones e importaciones; es sobre el tiempo y dinero que les hacen perder en los pasos fronterizos debido al peso de los contenedores.

A los empresarios también les afecta el tiempo que se pierde en varias inspecciones a que someten el mismo contenedor, y que no haya un protocolo único del proceso establecido que se respete de la misma forma en los puestos fronterizos.

Los textileros resienten que a pesar que están discutiendo 19 medidas de agilización de comercio, desde hace unos tres años, con el gobierno, en el seno del Comité para la Facilitación del Comercio, no logran ver avances sustanciales.

El sector maquila, por ejemplo, para enviar un contenedor a Puerto Cortés en Honduras debe pagar entre $800 y $1,000 por el flete de una mercadería que se tardará seis días en llegar a su destino.

A eso se le suma el costo de $18 por revisión de rayos X en las aduanas, aunado a eso los empresarios pagan en el país en promedio $0.13 por kilowatts/hora de energía, cuando en Honduras lo consiguen en $0.06, por ejemplo.

Asimismo, los textileros se quejan de que desde el año pasado incrementó hasta en 300 % la factura de agua.

En la región, El Salvador es el que mantiene el precio más alto por el servicio de agua, lo cual encarece sus operaciones.

La tramitología y la burocracia en las aduanas es otra de las condiciones que espantan a los inversionistas y hacen que los empresarios busquen migrar, como lo han explicado en varias ocasiones.

Se necesita visión

La representante de la Cámara del sector textil y confección dijo que el país debe cambiar la visión y tomar ejemplo de Honduras en donde sí están atrayendo a los inversionistas. “Estamos perdiendo oportunidades”, dijo Figueroa, y todo por no dar confianza al inversionista local y extranjero.

Dentro de la visión que quisieran tener, aseguró, que el país debe tener reglar claras, y no dar “sorpresas tras sorpresas” con nuevos impuestos; deben agilizar los puestos fronterizos, promover el comercio y trabajar de la mano con los empresarios, para que se puedan además generar empleos, enfatizó Figueroa.

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