Las pistas del Loco Emprendedor.

Las pistas del Loco Emprendedor.

 

En consecuencia al artículo anterior, donde se abordó cómo el emprendedurismo  es la base para la formación de empresas, y como este es uno de los eslabones claves para el desarrollo del país, llego a mis manos un libro interesante escrito por un colega deportista el Sr. Melvin Escobar; quien se auto determina como: “El loco emprendedor”.

Este peculiar ejemplar resume como un joven amante del deporte, aprovechó diferentes factores, situaciones y personajes que aparecieron en su vida, para volver realidad sus proyectos, los cuales poco a poco, han ido beneficiando a otras personas, las cuales con el tiempo se han vuelto parte de su entorno.

Melvin, se presenta como un joven talentoso para el futbol, un deporte de equipo; esas bases deportivas, las eleva más allá de las canchas, posicionándolas como la base de sus empresas, siendo ahora el capitán de su equipo de trabajo.

El emprendedurismo al no tener una definición clara, se pude definir como una actitud, una condición que se forma desde múltiples aristas, pero que se desarrolla con un poco de atrevimiento y riesgo, perdiendo poco a poco el miedo a intentarlo, pues claro está que existen  diversos caminos al éxito siendo lo más importante, el tener las ganas de aventurarse en ellos; predicar con el ejemplo se convierte en una posición indispensable para poder opinar o como lo dice el autor, “tratar de inspirar”, la famosa teoría de la experiencia no se aplica hasta que no vivimos cada una de las etapas y de los procesos necesarios para alcanzar nuestras propias metas.

Por otra parte, Melvin Escobar aborda la juventud como un factor clave, presentándola como una ventaja relativa, si se sabe administrar, el conocimiento; esto sumado a tener una mente clara, nos posicionan muchas veces al mismo nivel de la experiencia que dan los años.

La familia no solo es la base de la sociedad, es la base del éxito o fracaso, el primer núcleo de formación, y Melvin presenta a su familia como un ejemplo de éxito, y que según su relato no solo lo inspiro sino que también fue un pilar importante para conseguir sus aspiraciones.

Otro aspecto que me llamo la atención del libro, aparte de su estructura y su contenido de lectura amigable, son sus consejos, refiriéndose a la amabilidad, inteligencia, generosidad y perseverancia como acciones que no se deben olvidar, antes durante y al final del viaje en este mundo del famoso “Emprendedurismo”.

Para finalizar,  deseo expresar mis felicitaciones no solamente por el contenido de su libro, donde cortésmente nos comparte, etapas, situaciones y condiciones de su viaje por el mundo empresarial, sino que también hacer hincapié en la buena decisión de tomar papel y pluma, y escribirlo, con esto cumple a cabalidad aquella popular frase: “en la vida hay que hacer tres cosas: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”, así que este “loco emprendedor“, no solo trasciende la barrera de los dichos populares, también nos deja desde su particular punto de vista, una lección: aunque “todos los emprendedores, tienen algo de locos”, lo importante es que sus locuras no afecten negativamente a nadie, y que con esfuerzo y dedicación convirtamos esas locuras en sueños , esos sueños en proyectos y esos proyectos en realidades.

Buen libro felicidades Melvin

 

 

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